La rosa del desierto

No es rosa, no es cactus, no es bonsái… ¿la conoces?

Es difícil pensar en la delicadeza de una rosa cuando se habla del desierto. Por lo general asociamos la rosa con los jardines formales de un palacio, el patio de nuestras abuelas o con lugares donde el clima es más benévolo. Pero la rosa del desierto nada tiene que ver con las típicas rosas que todos conocemos. Aunque produce flores hermosas, redundantemente de color rosado, esta planta está más cercana a la familia de los cactus que a la de las rosas comunes.

¿Qué es la rosa del desierto?

La rosa del desierto o Adenium Obesum (nombre científico) es una planta suculenta que proviene de los países en el lado este del continente africano.

Sus flores, mayormente de color rosado o blancas, son muy llamativas y hacen un hermoso contraste con los gruesos troncos y el intenso verde de sus hojas. Aunque su crecimiento es lento, esta es una planta que es muy fácil de mantener ya que no requiere de cuidados extensivos.
Es interesante saber que en algunos desiertos, existe un tipo de formación rocosa a la cual también se le da el nombre de rosa del desierto. Esto son pequeñas formaciones que se crean en la arena con la evaporación de agua, y como resultado, aparecen unas pequeñas chapitas cristalinas que asemejan una rosa abierta. Estas formaciones nada tienen que ver con la planta.

Precauciones y plagas

Esta planta tiende a ser muy saludable y fuerte. Sin embargo no está exenta de problemas, enfermedades o plagas. Uno de los problemas más comunes es la falta o los excesos de agua. No por que se llame rosa del desierto quiere decir que no necesita agua. Es importante que al menos se riegue levemente una vez por semana, especialmente si está sembrada en una maceta y recibe los fuertes rayos del sol.

También puede ser atacada por pulgones y moscas blancas. Igual que con todas tus plantas es buena práctica mirarla debajo de las hojas de vez en cuando para asegurarte de que los insectos no estén abriendo un hotel debajo de las hojitas. Si notas algún indicio de huevos o insectos, corta alguna de las hojas que estén infectadas y mételas en una bolsita plástica para emparedados. Lleva la bolsita a tu vivero más cercano para que te den el mejor remedio.
La savia de esta planta puede ser algo tóxica. A algunas personas le puede irritar la piel y crear molestia. Siempre usa guantes cuando la estés tratando, sobre todo a la hora de cortarle ramas, hojas o raíces. Así que mucha precaución.
Por otro lado esta planta es visualmente maravillosa y muy saludable. El ancho crecimiento de su tronco la hace ver increíblemente exótica. Proveyéndote la magia visual del bonsái sin tener que pasar el arduo trabajo de mantenerlo. Si buscas una planta que prácticamente se atienda sola, en la rosa del desierto encontrarás un buen aliado. No sólo para darle interés visual a tu jardín, pero para que lo logres sin mucho trabajo.

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